Estrellas y Borrascas

WEB DE VICENTE AUPÍ / OBSERVATORIO DEL POLO DEL FRÍO DE TORREMOCHA DEL JILOCA

Portada

El incendio que destruyó Santander en 1941

Se cumplen 76 años del devastador incendio que destruyó el centro histórico de Santander los días 15 y 16 de febrero de 1941. Aquel suceso, además de una catástrofe para la ciudad, constituye una de las grandes efemérides de la meteorología y la climatología españolas, ya que el fuego devoró los edificios de 37 calles alimentado por los vientos huracanados de una profunda borrasca que afectó a toda España con una caída de la presión atmosférica que se desplomó hasta los 950 milibares en su centro. Ni siquiera el anemómetro del observatorio de Santander sobrevivió al temporal, ya que fue destruido por la gran violencia de las rachas, que se estima que pudieron superar los 180 kilómetros por hora, de acuerdo con los valores de otras ciudades bañadas por el Cantábrico, como San Sebastián. Datos como ésos acreditan una efeméride meteorológica extraordinaria, pero también climatológica, ya que se trató de una surada, a la que mucha gente llama "viento pirómano" por la sequedad atmosférica y aumento de las temperaturas que la suelen acompañar a causa del efecto catabático; un viento que forma parte del perfil climático de la zona y que en 1877 ya había favorecido otro gran incendio en Santander.

 

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FOTOGRAFÍA: Aspecto de la calle San Francisco de Santander el 16 de febrero de 1941, horas después del incendio que devoró 37 calles de la ciudad. (Colección Samot)

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Salvemos las noches estrelladas

Credit: C. Mayhew & R. Simmon (NASA/GSFC), NOAA/ NGDC, DMSP Digital Archive

A mediados del siglo XX aún era posible ver la Vía Láctea desde el interior de muchas ciudades, pero actualmente sólo puede observarse ese espectáculo en plena naturaleza. En 1986 la contaminación lumínica también impidió ver el legendario cometa Halley a millones de personas y hoy, en 2009, en el Año Internacional de la Astronomía, la realidad es que el cielo nocturno se halla en trance de desaparecer en una gran parte del planeta. Conmemoramos este año el 400 aniversario de las primeras observaciones telescópicas que hizo Galileo, pero él apenas podría realizar sus observaciones bajo el cielo actual, porque se lo impediría una infinidad de luces parásitas. Las noches estrelladas, el firmamento nocturno, la grandiosidad de la bóveda celeste… todo ello supone uno de los más grandes patrimonios de la naturaleza que tenemos, y su pérdida sería uno de los mayores contrasentidos para nuestra civilización, porque el ser humano y el resto de los seres vivos estamos todos hechos de fragmentos de estrellas. Es necesario detener el avance de la contaminación lumínica en todo el mundo, pero en el caso de España estamos ante el paradigma de uno de los países con el mejor cielo nocturno de Europa y en el que, lamentablemente, más han aumentado los focos de polución debido a la ausencia de una ley de protección estatal y de medidas que regulen el alumbrado de manera correcta. Pero no te engañes: no es sólo un problema para los astrónomos, porque el exceso de luces en ciudades y pueblos no sólo nos roba las estrellas, sino que, además, supone un gasto económico inútil para todos los ciudadanos. No se trata de quedarnos a oscuras, sino de usar el alumbrado correcto, que ilumine hacia abajo y permita, al mismo tiempo, conservar el patrimonio natural de las noches estrelladas y reducir el sobrecoste de la factura de luz que supone el derroche de tanta farola sin control.

Cielo y Tierra

"El Triángulo de Hielo": historia y crónicas del Polo del Frío

En este libro de Vicente Aupí encontrarás la historia, los datos y la crónica humana del Polo del Frío Español, el triángulo geográfico formado por Teruel, Calamocha y Molina de Aragón, en el que se han observado las temperaturas más bajas en zonas pobladas de España. E l 17 de diciembre de 1963 se registraron aquí -30 ºC en el observatorio de Calamocha-Fuentes Claras, en uno de los frecuentes episodios de frío extremo que se han producido en el citado triángulo, en el que a lo largo de la historia se han dado más de un centenar de episodios con registros inferiores a los -20 ºC, destacando entre otras muchas las efemérides de -28,2 ºC en Molina de Aragón el día 28 de enero de 1952 y los -28,0 ºC de Monreal del Campo el 4 de enero de 1971. El libro es, además, un homenaje a los observadores del tiempo que han desarrollado su labor en esta zona en condiciones extraordinariamente duras, y cuyo testimonio está plasmado en la obra junto a numerosas vivencias y anécdotas. Asimismo, se han recuperado algunos documentos históricos del Observatorio de Teruel, como los libros de observaciones de Pedro Marcolain de finales del siglo XIX, en el que temporales de frío y nieve como el de enero de 1885 constituyeron los últimos ecos de la Pequeña Edad de Hielo. También se incluyen imagenes de algunos de las grandes heladas y nevadas de mediados del siglo XX, como las del célebre fotógrafo Francisco López Segura, cedidas por el Instituto de Estudios Turolenses. El libro ha sido publicado por la editorial Dobleuve Comunicación y cuenta con un prólogo de José Antonio Maldonado, hombre del tiempo en TVE hasta 2008 y presidente de la Asociación Meteorológica Española, y un pequeño relato de David Momblona, observador meteorológico en Molina de Aragón desde 2005 a 2009. Si quieres más información sobre el libro la tienes aquí.

© Vicente Aupí

Portada del nuevo libro de Vicente Aupí

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El Observatorio

El Observatorio de Torremocha del Jiloca (Teruel) fue creado por Vicente Aupí en 1985. Se encuentra en esta pequeña población del valle del Jiloca, a 994 metros de altitud, al pie de la Sierra Palomera, en una zona privilegiada para la observación astronómica del cielo y de gran interés desde el punto de vista climatológico, ya que se halla enclavada en el triángulo Geográfico Teruel-Molina de Aragón-Calamocha, considerado como uno de los principales polos del frío de la Península Ibérica.

La serie climatológica del observatorio tiene ya datos de 23 años de observaciones termométricas y pluviométricas. A su vez, las actividades astronómicas se han orientado fundamentalmente a la astrofotografía, la divulgación científica y la observación de acontecimientos celestes como los eclipses solares y lunares y la aparición de destacados cometas, entre ellos el histórico del Halley en 1986.

Más información

Datos climatológicos del observatorio

Si lo deseas puedes acceder aquí a los datos climatológicosde temperatura y precipitación de la estación meteorológica del Observatorio de Torremocha del Jiloca. Los datos diarios están disponibles desde el 1 de septiembre de 2007.

http://www.polosdelfrio.net

Astrofotografía

Ver más fotografías

  • Cinturón y Nebulosa de Orion

  • Cometa Hale-Bopp con la Galaxia de Andromeda y el Doble Cúmulo

  • Deneb y la Nebulosa Norteamérica

  • El firmamento estival

  • Luna llena

"Aun a pesar de tener relojes rotos en los baúles, en las Nubes de Magallanes se guardan los más absolutos y recónditos momentos"

Carmen Cortelles

Estrellas y borrascas
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