Estrellas y Borrascas

WEB DE VICENTE AUPÍ / OBSERVATORIO DEL POLO DEL FRÍO DE TORREMOCHA DEL JILOCA

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Las grandes olas de frío en España

Las grandes olas de frío figuran entre los episodios meteorológicos que mayor impacto han causado en la sociedad española. La mayoría de la población, incluidos muchos jóvenes, recuerdan algún acontecimiento reciente o antiguo relacionado con invasiones de aire polar o con nevadas memorables. Más allá de esa certeza, las hemerotecas y las crónicas recogidas en los libros de climatología sitúan los principales hitos de la historia reciente en enero de 1945, enero de 1946, enero-febrero de 1954, febrero de 1956, diciembre de 1962, diciembre de 1963, navidades de 1970-71, enero de 1985 y diciembre de 2001. Hace hoy justamente 20 años, el 19 de febrero de 1994, el suplemento Ciencia y Tecnología de La Vanguardia publicó un estudio de Vicente Aupí titulado Inviernos crudos. Las grandes olas de frío en España, en el que se recopilan los principales episodios acaecidos en nuestro país y la trascendencia que tuvieron para la sociedad. Desde la publicación de aquel estudio en 1994 se han producido otras grandes olas de frío, como la de diciembre de 2001, aunque parece cierto que la sucesión de episodios ocurridos desde mediados a finales del siglo XX forjaron una época, con invasiones polares encadenadas como la del trienio 1945-47, en el que se dieron tres de los meses de enero más glaciales de la historia. A su vez, febrero de 1956 marcó un antes y un después en la historia del clima de Europa, cebándose con la España mediterránea, en la que causó daños catastróficos. Si te interesa el tema puedes ver íntegramente el estudio sobre Las grandes olas de frío en España y el análisis de los episodios de febrero de 1956 y diciembre de 2001.

 

FOTOGRAFÍA: El puerto de Barcelona durante la gran nevada del día de navidad de 1962. (Foto: Carlos Përez de Rozas/La Vanguardia)

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Salvemos las noches estrelladas

Credit: C. Mayhew & R. Simmon (NASA/GSFC), NOAA/ NGDC, DMSP Digital Archive

A mediados del siglo XX aún era posible ver la Vía Láctea desde el interior de muchas ciudades, pero actualmente sólo puede observarse ese espectáculo en plena naturaleza. En 1986 la contaminación lumínica también impidió ver el legendario cometa Halley a millones de personas y hoy, en 2009, en el Año Internacional de la Astronomía, la realidad es que el cielo nocturno se halla en trance de desaparecer en una gran parte del planeta. Conmemoramos este año el 400 aniversario de las primeras observaciones telescópicas que hizo Galileo, pero él apenas podría realizar sus observaciones bajo el cielo actual, porque se lo impediría una infinidad de luces parásitas. Las noches estrelladas, el firmamento nocturno, la grandiosidad de la bóveda celeste… todo ello supone uno de los más grandes patrimonios de la naturaleza que tenemos, y su pérdida sería uno de los mayores contrasentidos para nuestra civilización, porque el ser humano y el resto de los seres vivos estamos todos hechos de fragmentos de estrellas. Es necesario detener el avance de la contaminación lumínica en todo el mundo, pero en el caso de España estamos ante el paradigma de uno de los países con el mejor cielo nocturno de Europa y en el que, lamentablemente, más han aumentado los focos de polución debido a la ausencia de una ley de protección estatal y de medidas que regulen el alumbrado de manera correcta. Pero no te engañes: no es sólo un problema para los astrónomos, porque el exceso de luces en ciudades y pueblos no sólo nos roba las estrellas, sino que, además, supone un gasto económico inútil para todos los ciudadanos. No se trata de quedarnos a oscuras, sino de usar el alumbrado correcto, que ilumine hacia abajo y permita, al mismo tiempo, conservar el patrimonio natural de las noches estrelladas y reducir el sobrecoste de la factura de luz que supone el derroche de tanta farola sin control.

Cielo y Tierra

"El Triángulo de Hielo" y el Polo del Frío Español

En este libro de Vicente Aupí encontrarás la historia, los datos y la crónica humana del Polo del Frío Español, el triángulo geográfico formado por Teruel, Calamocha y Molina de Aragón, en el que se han observado las temperaturas más bajas en zonas pobladas de España. E l 17 de diciembre de 1963 se registraron aquí -30 ºC en el observatorio de Calamocha-Fuentes Claras, en uno de los frecuentes episodios de frío extremo que se han producido en el citado triángulo, en el que a lo largo de la historia se han dado más de un centenar de episodios con registros inferiores a los -20 ºC, destacando entre otras muchas las efemérides de -28,2 ºC en Molina de Aragón el día 28 de enero de 1952 y los -28,0 ºC de Monreal del Campo el 4 de enero de 1971. El libro es, además, un homenaje a los observadores del tiempo que han desarrollado su labor en esta zona en condiciones extraordinariamente duras, y cuyo testimonio está plasmado en la obra junto a numerosas vivencias y anécdotas. Asimismo, se han recuperado algunos documentos históricos del Observatorio de Teruel, como los libros de observaciones de Pedro Marcolain de finales del siglo XIX, en el que temporales de frío y nieve como el de enero de 1885 constituyeron los últimos ecos de la Pequeña Edad de Hielo. También se incluyen imagenes de algunos de las grandes heladas y nevadas de mediados del siglo XX, como las del célebre fotógrafo Francisco López Segura, cedidas por el Instituto de Estudios Turolenses. El libro ha sido publicado por la editorial Dobleuve Comunicación y cuenta con un prólogo de José Antonio Maldonado, hombre del tiempo en TVE hasta 2008 y presidente de la Asociación Meteorológica Española, y un pequeño relato de David Momblona, observador meteorológico en Molina de Aragón desde 2005 a 2009. Si quieres más información sobre el libro la tienes aquí.

© Vicente Aupí

Portada del nuevo libro de Vicente Aupí

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El Observatorio

El Observatorio de Torremocha del Jiloca (Teruel) fue creado por Vicente Aupí en 1985. Se encuentra en esta pequeña población del valle del Jiloca, a 994 metros de altitud, al pie de la Sierra Palomera, en una zona privilegiada para la observación astronómica del cielo y de gran interés desde el punto de vista climatológico, ya que se halla enclavada en el triángulo Geográfico Teruel-Molina de Aragón-Calamocha, considerado como uno de los principales polos del frío de la Península Ibérica.

La serie climatológica del observatorio tiene ya datos de 23 años de observaciones termométricas y pluviométricas. A su vez, las actividades astronómicas se han orientado fundamentalmente a la astrofotografía, la divulgación científica y la observación de acontecimientos celestes como los eclipses solares y lunares y la aparición de destacados cometas, entre ellos el histórico del Halley en 1986.

Más información

Datos climatológicos del observatorio

Si lo deseas puedes acceder aquí a los datos climatológicosde temperatura y precipitación de la estación meteorológica del Observatorio de Torremocha del Jiloca. Los datos diarios están disponibles desde el 1 de septiembre de 2007.

http://www.polosdelfrio.net

Astrofotografía

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  • Cinturón y Nebulosa de Orion

  • Cometa Hale-Bopp con la Galaxia de Andromeda y el Doble Cúmulo

  • Deneb y la Nebulosa Norteamérica

  • El firmamento estival

  • Luna llena

"Aun a pesar de tener relojes rotos en los baúles, en las Nubes de Magallanes se guardan los más absolutos y recónditos momentos"

Carmen Cortelles

Estrellas y borrascas
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