Estrellas y Borrascas

WEB DE VICENTE AUPÍ / OBSERVATORIO DEL POLO DEL FRÍO DE TORREMOCHA DEL JILOCA

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Cielo de invierno y cielo de verano

2011-12-23

Son las noches del Gran Cazador. La constelación de Orion nos deslumbra en diciembre y enero, en los que domina el firmamento y acredita su fama como una de las más hermosas. Desde el hemisferio norte la podemos identificar fácilmente mirando hacia el horizonte sur hacia la medianoche. Para los países boreales, Orion es constelación de invierno, pero para los países australes es una constelación estival y, además, desde las latitudes más australes es necesario mirar hacia el horizonte norte para verla. Por esa misma razón, Orion se ve en diferente posición en el cielo según la observemos desde el hemisferio norte o desde el hemisferio sur. Desde España y el resto de Europa, la supergigante roja Betelgeuse aparece en la parte superior izquierda de la constelación si la observamos en torno a lla medianoche, cuando Orion corona el horizonte sur. Rigel, una supergigante azul, se observa abajo a la derecha, y en el centro de la constelación destacan las tres estrellas del Cinturón de Orion (llamadas las Tres Marías en la cultura popular): Alnitak, Alnilam y Mintaka. Debajo de ellas, si observamos alejados de los focos de contaminación lumínica, se puede distinguir a simple vista la Gran Nebulosa de Orion (M 42), cuyos rasgos se aprecian mejor con unos prismáticos y de manera excelente con un pequeño telescopio. Sin embargo, lo mejor del cielo en esta época es el conjunto que forman Orion y su entorno inmediato, en el que destacan Canis Major y su estrella Sirius, la más brillante del cielo, así como las Hyades y la estrella Aldebaran en Taurus, constelación en la que también podemos observar el cúmulo abierto de las Pléyades (M 45), cuya visión a través de los prismáticos o un telescopio de gran campo es fascinante. El observador comprobará que la localización de todos estos objetos celestes es más sencilla de lo que parece. Desde el hemisferio norte, alrededor de la medianoche, lo mejor es buscar Sirius, la estrella más brillante. Desde ella, una línea imaginaria nos llevará hacia la derecha hasta el Cinturón de Orion y, desde aquí, a Aldebaran y las Pléyades. Los observadores que no se conformen con todo esto también pueden emprender la aventura de encontrar, a los pies de Orion, la Estrella Carmesí de Hind o R Leporis, una de las más rojas que se conocen.

FOTOGRAFÍA: La constelación de Orion, fotografiada en pleno mes de diciembre desde Torremocha del Jiloca (Teruel). Sus estrellas más brillantes son Rigel (abajo a la derecha) y Betelgeuse, arriba a la izquierda. (Foto: Vicente Aupí)

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"Aun a pesar de tener relojes rotos en los baúles, en las Nubes de Magallanes se guardan los más absolutos y recónditos momentos"

Carmen Cortelles

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