Estrellas y Borrascas

WEB DE VICENTE AUPÍ / OBSERVATORIO DEL POLO DEL FRÍO DE TORREMOCHA DEL JILOCA

EL OBSERVATORIO

Análisis comparativo por años

La estación meteorológica, instalada desde noviembre de 1987 en plena naturaleza. (Foto: Vicente Aupí)

El río Jiloca, envuelto en la niebla, entre Santa Eulalia del Campo y Torremocha del Jiloca. (Foto: Vicente Aupí)

La serie climatológica de Torremocha del Jiloca (Teruel) cumple 25 años en 2010. Las observaciones meteorológicas de temperatura y precipitación se iniciaron el 15 de noviembre de 1985 mediante su registro sistemático. El observatorio es de titularidad privada y la toma de datos se ha desarrollado de forma desinteresada como contribución al conocimiento del clima de España mediante el estudio de los rasgos climáticos de este sector del polo del frío del triángulo geográfico comprendido entre Teruel-Calamocha y Molina de Aragón. La instrumentación utilizada es exclusivamente del tipo oficial, es decir, la misma que se usa en los observatorios oficiales de la red meteorológica.

Este informe corresponde al análisis comparativo por años completos desde 1986 a 2010. Lógicamente se excluye 1985 al disponerse únicamente de datos desde el 15 de noviembre. Por otra parte, se recuerda nuevamente aquí el condicionante relativo a los años 1986 y 1987: en ambos, la estación estuvo emplazada en ámbito totalmente urbano, con una clara influencia en el registro de temperaturas, aunque no en el de las precipitaciones. Como se indica en otros informes, ambos años no se han usado en el cálculo de promedios ni valores extremos de temperatura para la serie, pero sí que se anotan aquí, en este informe, de forma individual para mayor información, con la advertencia de que existe una clara alteración entre el citado bienio y el resto de la serie, que a partir de noviembre de 1987 cuenta ya con un emplazamiento en plena naturaleza, alejado de la influencia de la isla de calor de la población.

El pico cálido de los años 90

La evolución de la temperatura media a lo largo de la serie muestra que los años más cálidos han sido 1997 y 2003, con valores respectivos de 11,7 ºC y 11,5 ºC. Ambos datos concuerdan con los de otros muchos observatorios españoles, tanto de la zona como del resto del Estado, en los que 1997 marca el pico cálido observado en la década de los 90, que a escala global fue la más cálida. En la tabla que acompaña este análisis se puede comprobar, asimismo, que el trienio 1997-1999 fue el más cálido, sin que a lo largo del mismo la temperatura media anual haya bajado de los 11 ºC. En realidad, pese a que eso sí ocurrió en 1996, deberíamos considerar el periodo del máximo el comprendido entre 1994 y 1999. Efectivamente, el segundo lustro de la última década del siglo XX se perfila como el más cálido, no sólo en la serie de Torremocha, sino para numerosos observatorios meteorológicos, tanto de España como del resto del planeta.

Los inviernos recuperan crudeza a partir de 2001

Los años más fríos, en cambio, han sido 1991 y 1993, ambos con un promedio anual de 9,5 ºC, seguidos muy de cerca por 2007 con una media de 9,7, y por 2010 con un promedio de 9,8. Un examen a primera vista sugiere que esta primera década del siglo XXI rompe el tono cálido del último decenio del siglo precedente, en especial en lo que concierne a los periodos invernales, que han sido notablemente más crudos a partir del año 2001. Asimismo, el escaso protagonismo que tuvo la nieve en la década de los 90 parece haberse recobrado en los últimos inviernos de esta primera década del siglo XXI.

Independientemente de los promedios de temperatura, que son uno de los principales datos climáticos de referencia, varias efemérides de temperatura merecen ser destacadas. Por un lado, la máxima absoluta de 39,8 ºC, registrada el 28 de julio de 1988, y por otro la mínima absoluta de -25,2 ºC, que corresponde al extraordinariamente frío mes de diciembre de 2001, y que se registró el día 24 del citado mes. En varios días de ese mismo mes de diciembre de 2001 se alcanzaron mínimas por debajo de los -20,0 ºC (ver informe aquí). Sin embargo, en estos primeros 25 años de la serie, incluido 2010, sólo existe otra efeméride en la que se han alcanzado los -20,0 ºC: el día 7 de enero de 1997.

Acerca del régimen de heladas, una de las características que condiciona el clima de esta zona geográfica, sólo dos años de la serie muestran menos de 100 días en los que se ha producido dicho fenómeno. Se trata de 1987 y 2002, aunque en el primer caso debe tenerse en cuenta que entre los meses de enero y noviembre la estación se hallaba emplazada todavía en sus instalaciones urbanas, por lo que a efectos de análisis global seguramente debe considerarse que este hecho sólo se ha producido realmente en el atípico año 2002, muy propenso al dominio de vientos templados de procedencia atlántica.

Contrastes pluiviométricos

El régimen pluivométrico ha mostrado en estos 25 años extraordinarios contrastes, destacando como año más seco 1992, con sólo 218,9 litros por metro cuadrado (mm.) de precipitación total anual. Consultando la tabla adjunta se comprobará que existen seis años en los que la precipitación anual no alcanza el umbral de los 300 mm. Los 544 mm. de 1999 y los 525,7 de 2008 otorgan a estos dos años los máximos de precipitación anual a lo largo de la serie.

Las anotaciones diarias de máximos de precipitación en 24 horas, días de lluvia, nieve y tormentas, así como otros fenómenos sólo han podido realizarse en algunos años de la serie, lo que explica que no aparezcan en la mayoría de los casos.

"Aun a pesar de tener relojes rotos en los baúles, en las Nubes de Magallanes se guardan los más absolutos y recónditos momentos"

Carmen Cortelles

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